miércoles, 26 de agosto de 2009

Historia, memoria y opinión

No es nuevo en la historia que se trate de silenciar u ocultar un lado de la verdad, donde la verdad son muchas verdades a la vez, porque para definir un hecho, caben muchas visiones en el mismo y ninguna se puedes desmerecer o pasar a llevar por otra. No es nuevo tampoco que el gobierno de turno, el grupo con más poder o simplemente el que se visualiza como el más sabio, intente establecer su verdad como absoluta y única, que quiera pasmar en las mentes de las personas necesitadas o curiosas de información, su visión como un absoluto, incuestionable e inapelable.
Algo parecido es lo que le pasa a la España de hoy en día. Sabemos que España tiene una larga historia y considerando la misma, no es mucho tiempo lo que lleva conociéndose como tal. Como la mayoría de los países, existe una amplia variedad de culturas sumergidas en su territorio, algunas de estas hace tiempo que se ven acribilladas y encarceladas por lo que se piensa que es mejor. Pero, ¿qué es mejor? Para las figuras públicas es conveniente vender una imagen de una España unida y estable. Una imagen que claramente pasa a llevar los intereses y las visiones de un amplio grupo de personas, por no decir, que atropella la visión de todo un pueblo como lo es el catalán, los vascos, los gallegos y muchos otros. Evidente también, es sumamente difícil homogenizar el pensamiento de todo un país, es indudable también, que para la política es muy importante la presentación, por sobre tal vez la opinión, pero es innecesario privatizar la información y más aun, es un atentado a la libre expresión, no permitir la divulgación de un pensamiento, de una identidad con historia, que se ve tapada y olvidada en la memoria por los que son los vencedores de la guerra.
El Memorial Democrático busca en cierta medida pluralizar la visión actual que se tiene de la historia, además de llenar los vacios y tal vez explicar las razones de porque sucedieron ciertas cosas. Un hecho histórico es más que una narración de sucesos, es más que la visión de las partes del mismo, es una perturbación en la continuidad de una comunidad, una perturbación que altera todo y tiende a generar una reestructuración que logre revalidar la visión del todo. Resolver incógnitas sobre las verdades de la guerra civil española, sobre la lucha contra el franquismo y por sobre todo, abrir la mente de los españoles que existe toda una cultura establecida que no es la castellana. Sería interesante que un partidario del silencio reflexionara sobre la posibilidad que los castellanos hubiesen perdido la guerra, como se sentiría frente al encarcelamiento, que desearía hacer con su sentido de pertenencia y si intentaría expresarse, pasando sobre una restricción impuesta por el superior.
Es extraño que no se aceptara un proyecto que busque aclarar y ampliar la visión actual que se tiene de la historia, es extraño además, que no a todo el pueblo le interese completar su memoria, porque mas que mal, es la memoria la que va guiando el futuro, es la memoria la que te hace tomar decisiones, es la memoria la que te lleva a ser alguien único, porque si la memoria no fuese personal- cultivada con todos los aspectos relevantes y con todas las verdades-todos seriamos iguales y ¿qué gracia habría en ello?, no existirían los debates, las diferencias de opinión y todo seria “ameno”, casi como un pueblo hipnotizado. Pero he ahí lo interesante, como va a ser posible desarrollar una memoria si los que te enseñan y educan te privan de conocimientos y de información, como se va a lograr poseer una opinión concisa si existen vacios que no se quieren mostrar. Como vas a poder elegir tu camino si no sabes los errores de tus antepasados, no existe una reflexión objetiva sin conocer lo amplio que es el pasado y lo compleja que es la memoria histórica.
Lo increíble es que pese a todo lo que se podría lograr con la creación de esta institución, el parlamento español haya decidió rechazar la propuesta y no promulgar la ley que apoyaba la moción. Esta decisión habrá sido impulsada por el temor, temor de la derecha española a que todos tuvieran acceso al conocimiento sin censura o temor al cambio, que la información brindada generara una desviación de los ideales españoles. Cosa segura es que el catalán y Catalunya seguirán siendo censurados y regulados por los medios españoles y que su promoción como cultura desarrollada tendrá que ser por debajo.
Lástima que esta decisión es una reiteración de errores anteriores, cuando por buscar el bien común, se genero un mal mayor, cuando el abuso de poder paso de ser privilegio a un arma, cuando la censura se convirtió en verdad. Errores conocidos como dictaduras que aquejaron a América del Sur, a Europa y que actualmente aquejan a algunas comunidades africanas. Sucesos que en la actualidad se miran con altura y se critican en su totalidad, crítica inconsecuente, ya que son errores repetitivos y se siguen cometiendo las mismas faltas. Para una persona sin la educación adecuada, la televisión es verdad y el diario-en caso de que lea el diario- su complemento, ¿podrá esta persona generarse una opinión fundamentada de lo que pasa a su alrededor o solo será un muñeco creado por otras personas que sí tuvieron al opción de formar su opinión y tomaron el camino de implantar la misma?
La historia, la memoria y la opinión son cosas que van altamente ligadas y se sustentan entre sí, no puede haber una sin la presencia de la otra y menos si existe un tercero que regule su desarrollo y formación adecuada. La censura inadecuada e innecesaria es una debilidad, es un temor a sentirse rechazado y olvidado, temor que al parecer es mejor ocultándolo mediante la omisión. Es terrible que al ser el perdedor de una guerra un pueblo entero se vean como congelado al exterior siendo que está en pleno desarrollo y brilla cada día más.
Saura, J., 2006, ‘El Memorial, un camino irreversible’, en Cataluña, El País, 21 de julio de 2006, p.32.

Vendrell, J., 2007, ‘Memoria en un país normal’, en Cataluña, El País, 7 de febrero de 2007, p.32.

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