
Himno de Cataluña


Como se puede deducir a lo largo de toda la historia de la humanidad, las expresiones culturales propias de cada pueblo, derivan de distintos lugares físicos y por ende de otros grupos de gente, sea a través de naciones y/o instituciones como en el caso de las religiones. De la cultura catalana y la chilena se pueden hacer varias asociaciones en cuanto a situaciones similares a lo largo de sus respectivas historias, aunque no siempre, si no solo en algunos de aquellos capítulos que haya afectado a la una o a la otra se repiten algunos protagonistas, que corresponde a la influencia castellana en ambos casos, siendo para bien o para mal, esto se ha visto marcado sin duda, tanto en las expresiones de la vida diaria, como en su carácter de nación (entiendase en este caso que hablo de nación como identidad nacional y no como estado territorialmente independiente necesariamente).
De estas similitudes se puede partir diciendo que en ambos casos se genera una identidad tardía en cuanto a unidad de los pobladores de ambos territorios y que fueron circunstancias que requerían de la unidad entre los pueblos que los habitaban para que se dieran los primeros pasos de identidad nacional. En el caso catalán se dan algunas fechas en específico como en el año 988 donde se muestra un grado bastante grande de independencia por parte de los condes catalanes hacia la corona del imperio carolingio (francos), aunque por parte del pueblo en si no había una unidad nacional y se puede decir que solo eran caseríos dispersos en aquella fecha, que ya habían recibido influencia muy anterior de otras culturas como la fenicia, griega, romana y musulmana. Aún así, se duda de esa fecha (988) como inicio de una identidad nacional y a su vez de independencia. En el caso de Chile los comienzos de una identidad se empiezan a dar con el proceso de independencia, y más por casualidad de las circunstancias que se daban con la corona española y la ocupación francesa. Antes de la conquista no había unidad entre las distintas tribus que existían en el territorio que comprende a Chile, ni entre algunos pueblos, como el araucano, que solo en situaciones de emergencia se juntaba para la mutua ayuda, y a su vez estos fueron los únicos que ofrecieron resistencia efectiva a los invasores castellanos, ya que el resto se sometió sin grandes vacilaciones. Es confusa la forma en que la identidad empieza a nacer como tal, aunque va más por parte de la población descendiente de españoles (nótese que a la fecha ya era bastante alta la tasa de mestizaje entre españoles e indígenas), que del pueblo mapuche, que en sí, siempre se sintió distante de los españoles y aún después de la independencia de Chile, de los mismos “nuevos” chilenos; aún así la incipiente república, es una extraña mescolanza entre el legado español e indígena, de los que principalmente se pueden rescatar algunas palabras (laucha, guata, chuico, pololo, tuto; todos del mapudungun y otras como huasca, charqui y choclo del quechua, traído por los incas a Chile ). Por lo demás, hay que tener en consideración el caso de Cataluña, este tuvo en su momento, autonomía propia respecto a otra regiones de la península ibérica y que se regia bajo un principado propio, pero eso no duro mucho tiempo, así como tampoco en el resto de los reinos o autonomías existentes en algún momento que pasarían a formar parte de la “corona española”, bajo el reinado de Carlos I.
En cuanto a temas ya netamente culturales se dan situaciones disímiles (sin serlos del todo), ya que el mestizaje propio tanto de la cultura como sanguíneo en el caso de Chile, tanto colonial, como ya independiente, hizo que se formaran nuevas expresiones idiomáticas en el español que usamos, pero perdiéndose en gran medida los idiomas que había antes de la conquista; de celebraciones, principalmente católicas que se mezclaron con ritos indígenas considerados paganos, y que por ejemplo dan origen a la celebración de la virgen de la tirana, o que principalmente la comida (de campo mayoritariamente) tiene rasgos de la comida mediterránea, como por ejemplo la cazuela (recordando al cronista de “El mercurio”, Ruperto de Nola). En el caso de los catalanes es una tradición milenaria, ya que en sus comienzos, contando solo desde tiempos de los Iberos, recibieron influencia de fenicios y griegos hacia el siglo VII a.c. con quienes comerciaban y fueron estos pueblos quienes introdujeron el cultivo de viñedos y del olivo para producir vino y aceite de oliva; de los romanos a través de quienes se formó el idioma catalán (idioma romance nacido del latín), y de quienes introdujeron algunas leyes; de los visigodos luego de la caída del imperio romano (esto es solo una suposición pero me imagino que ellos introdujeron los embutidos en la península ibérica, como buen pueblo germánico que eran ), de los musulmanes quienes introdujeron en Cataluña nuevas técnicas agrícolas y nuevos sistemas de regadío. También fueron estos quienes introdujeron gran parte del pensamiento filosófico de la antigüedad en Europa (los catalanes, mediterráneos y europeos). Además de las influencias que se producen del vasallaje hacia los francos, de las monarquías que tomaron posesión de las tierras que conformarían después España con alguna grado de autonomía en el caso de la dinastía de los Austria y ya con dominio absoluto y autoritario en el caso de los Borbones en donde se abolió el uso del catalán a favor del castellano, se suprimieron las instituciones propias también por las castellanas. Es en si que ambos pasan tanto por momento de relativo orden y de guerras para formarse culturalmente como naciones.
Quizás la gran diferencia en uno y otro caso es que tomado el castellano como idioma en el reino de Chile en tiempos de la colonia y las tradiciones propias de los conquistadores y su mezcla con los indígenas, no hubo mayores revueltas por recuperar tradiciones anteriores; mientras en el caso de Catalán si se hace evidente una necesidad como pueblo debido a una mayor madurez y consciencia de serlo, de recuperar tanto sus tradiciones, principalmente a través de su propio idioma, que es la principal sustento cultural.
Bibliografía:
-Generalitat de Catalunya, 2003, ‘Los catalanes, mediterráneos y europeos’, en Cataluña, tierra de contrastes, Generalitat de Catalunya, Barcelona, pp.10-19.
- Sobrequés i Callicó, J., 1988, ‘Un milenario para Cataluña’, Cuenta y razón del Pensamiento actual, no.36, pp.55-60.
-Jaime Eyzaguirre, 15º edición de 1996; “fisonomía histórica de Chile”; editorial universitaria
-Juan Grau, 3º edición de 2000; “voces indígenas de uso común en Chile” (1º parte); ediciones oikos
-www.mailxmail.com/curso-historia-espana/carlos-espana
-www.wikipedia.org/wiki/casa-de-austria